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Amour courtois

Amour courtois
Drutz et "midons"
"...Entonces me verás...y mi muerte, más elocuente que yo, te dirá qué es lo que se ama cuando se ama a un hombre..." (Pedro Abelardo a Eloísa)

viernes, 31 de mayo de 2013

El arte de peer: Pierre-Thomas-Nicolas Hurtaut y el proctos lalón

Si bien no es un texto medieval, Ernst Curtius habla del tópico del proctos lalón, ya presente en la Antigüedad Clásica. Los textos polifónicos y las sátiras toman la comicidad de las ventosidades como tema y referente. Horacio, Luciano, Quintiliano, el Arcipreste de Hita y su prisión de don Carnal son algunos ejemplos.
Pierre-Thomas-Nicolas Hurtaut nació en 1719 y murió en París en 1791. Se desempeñó como profesor de latín en la Escuela Militar y publicó su primer libro en 1748, Le Voyage d'Aniers. Como estaba interesado en los misterios del cuerpo humano, se dedicó a este asunto con temática médica en sus libros, entre ellos L'Art de péter y el Essai de médicine sur le flux menstruel, parodiando los tratados tradicionales. Fue también historiador y miembro de la "Societé du bout du banc", uno de los salones literarios más célebres del siglo XVIII.
En este tratado, Hurtaut define el objeto de su estudio: el pedo:
"En antiguo sajón purten o furten, en alto alemán fartzen y en inglés fart, es un compuesto de ventosidades que salen despedidas tanto con ruido como sin él". La palabra pedere  significa "sonido claro", pero se limita al tipo de pedo que estalla al salir. "El pedo es una ventosidad encerrada en el bajo vientre y causada por el desbordamiento de una pituita entibiada que un ligero calor ha desprendido sin disolver; o producida, según los campesinos y el vulgo, por el uso de ciertos ingredientes flatulentos. Para vivir largo tiempo con prosperidad,/ es preciso procurar al culo ventosidad." Esto último remite indiscutiblemente a Francisco de Quevedo y sus "Gracias y desgracias del ojo del culo".
Y con rigor científico- el posible en el Siglo de las Luces de la Ilustración- cataloga y clasifica las ventosidades, alternando citas de nobles autores clásicos en latín. Según Horacio, Nam displosa sonat quantum vesica pepedi.


Entre los que figuran en la categoría están los pedos diptongos, los pedillos semivocálicos claros, medianos y aspirados- como los de señorita- que se deslizan con dulzura, los pedos mudos o zullones que sin sonido pueden ser muy húmedos o secos, los pedos disimulados y los involuntarios que se dan al toser, reírse, estornudar, etc.
En el catálogo de ventosidades podemos distinguir:
  • pedos de provincia
  • pedos domésticos
  • pedos de virgen
  • pedos de maestros de esgrima
  • pedos de señorita
  • pedos de jovencitas
  • pedos de casadas
  • pedos de burgueses
  • pedos de campesinos
  • pedos de pastor
  • pedos de vieja: el comercio de estos pedos es tan desagradable que no hay mercader que los venda; 
  • pedos de panadero: el esfuerzo que hace el obrero al hacer la masa, con el vientre apretado contra la artesa, hace que los pedos sean diptongos, a veces parecen abejorros; 
  • pedos de alfarero
  • pedos de sastres
  • pedos de laicos
  • pedos de cornudos: son de dos tipos; unos son dulces, afables, suaves, son de cornudos voluntarios y no son dañinos; los otros son bruscos, irracionales y furiosos, con los que es preciso estar en guardia.

A manera de conclusión (y citando a Hurtaut):
Mear sin peerse es como ir a la playa y no ver el mar.

Mingere cum bombis res est gratissima lumbis.
(Mear con pedos es gratísimo a las nalgas.)
(Pepitas de Calabaza, 2009)

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