Es una composición estrófica dividida en tres partes: un preludio, una mudanza y un verso de vuelta que repite la rima del preludio. La mudanza, como su nombre lo indica, supone un cambio de rima.
Siguiendo a Marcos Marín, aquí hay un ejemplo:
Entra Mayo y sale Abril,
tan garrídico le vi venir. PRELUDIO
Entra Mayo con sus flores,
sale Abril con sus amores,
y los dulces amadores MUDANZA
comienzan a bien servir. VUELTA
Así, la estructura del ejemplo es 2 (preludio) + 3 (mudanza) + 1 (vuelta). La estrofa se completa añadiendo nuevas mudanzas de rimas diferentes seguidas del verso de vuelta. La estructura simple no es única y el esquema del zéjel puede llegar a ser muy complicado. García Gómez llama corriente al que tiene por preludio 2 versos y uno solo de vuelta. Puede haber ocasiones en que aparezcan versos de pie quebrado, como el de Gil Vicente (que además es corriente):
Muy graciosa es la doncella,
¡cómo es bella y hermosa! PRELUDIO
Digas tú, el marinero
que en las naves vivías,
si la nave o la vela o la estrella MUDANZA
es tan bella. VUELTA
Digas tú, el pastorcito
que el ganadico guardas,
si el ganado o los valles o la sierra MUDANZA
es tan bella. VUELTA
El zéjel tiene 3 rasgos distintivos:
- la alternancia preludio-mudanza-vuelta
- el tratarse de una poesía estrófica, es decir, con limitación del número de versos en cada una de sus partes, que no se pueden prolongar libremente, aunque admitan ciertas variaciones de longitud. Así, la mudanza puede tener 3, 4 y hasta 5 versos, pero ha de tener un límite.
- la vuelta ha de repetir al menos una rima del preludio o todas las rimas de éste (generalmente dos), pero no repite necesariamente las palabras pues no es un estribillo léxico sino rítmico.
Fuente: Marcos Marín, Francisco. "Observaciones preliminares sobre el zéjel de Al-Ándalus". Revista de Filología Románica, III (1985): 289-296










































