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Amour courtois

Amour courtois
Drutz et "midons"
"...Entonces me verás...y mi muerte, más elocuente que yo, te dirá qué es lo que se ama cuando se ama a un hombre..." (Pedro Abelardo a Eloísa)

miércoles, 2 de mayo de 2012

Teatro medieval castellano


 Hay dos teorías fundamentales con respecto al origen del teatro medieval europeo. En primer lugar, la teoría de los orígenes litúrgicos; se ve la célula inicial del drama medieval en los tropos (pequeños núcleos de diálogo cantado, insertados en el texto litúrgico). Hay dos momentos importantes con sus correspondientes temas: la resurrección primero y el nacimiento después. El tropo Quem quaeritis (in sepulchro)? corresponde al ciclo de la Visitatio Sepulchri y a él se añadió la noticia explícita de la resurrección y una o varias antífonas. Para el nacimiento, fueron dos los diálogos que se cantaron; uno casi réplica de los tropos pascuales (Quem quaeritis in praesepe?) y un pequeño diálogo.
La Visitatio como el Officium Pastorum pasaron de ser representados a una “escenificación” en el ceremonial, con religiosos y con la Iglesia como marco. Los núcleos  iniciales se amplían por la suma de escenas; se incorporan varios elementos extralitúrgicos: el regateo en la compra del ungüento para el cuerpo de Cristo dio lugar a comicidad discreta, como los pastores al manifestar alegría por el nacimiento de Jesús. Estos aires populares se incorporan con el tema, con cantos y con bailes. Ya está listo para cambiar por la lengua romance y para salir de la nave al atrio y a la plaza pública.

La teoría opuesta es la que corresponde a las ideas antilitúrgicas, por considerar la subsistencia de costumbres folklóricas populares, la continua tradición de los antiguos mimos y la actitud hostil de la Iglesia hacia el teatro en la Edad Media. En lo que respecta a las tradiciones, estas conmemoraban el renacer de la naturaleza, los ciclos vitales relacionados con siembra y cosecha, equinoccio y solsticio, la llegada de la primavera, etc., que daban pie a pequeños núcleos teatrales, con canto y danza primero y diálogo después. Este tema lo detalla bien Karl Young (The Drama of the Medieval Church). B. Hunningher adjudica la importancia de la teatralización de los tropos a los mimos, como los autores del verdadero drama medieval. Sin embargo, si la Iglesia es tan hostil con esta actividad, difícilmente llame a los mimos al templo para interpretar tropos. Entre otros estudiosos, podemos citar a Richard Donovan.
Mientras que Cataluña, Valencia y Mallorca dan muestras de material litúrgico dramático, el oeste de la península carece de tales huellas. El citado Donovan rechaza la idea de la pérdida de manuscritos, y se dedica a investigar personalmente 135, de los cuales 117 son breviarios y 18, ordinaria. En estos últimos, se describen ceremonias litúrgicas anuales; si alguna iglesia representó dramas de estas características, el acto quedaba consignado allí. Por ello se conoció el ceremonial de San Millán de la Cogolla desde el siglo XIII al XIV. Como conclusión se destaca que Castilla no conoció el teatro litúrgico en latín, si bien en dos breviarios de Silos aparecen dos muestras primitivas de la Visitatio: uno simple y otro más complejo. El primero es del siglo XI, de notación mozárabe, aunque el material pertenece al rito romano; quizá pertenece a un monje mozárabe que huyó de la dominación musulmana. Posiblemente, ya figuraban en breviarios originales al sudoeste de los Pirineos y no en algún ordinarium: los monjes peninsulares copiaban en su totalidad.

El florecimiento se dio en otras partes en los siglos X y XI, pero la escasez documental en Castilla tal vez se deba a que el oeste peninsular observaba el rito hispánico que no propiciaba el teatro litúrgico, a pesar de tener éste elementos de representación y música en su liturgia. Este rito fue suplantado oficialmente a fines del siglo XI por el romano, con el poderío de sus introductores, los monjes de Cluny, cuya presencia en Castilla a finales del XI es, para algunos, factor de nacimiento del teatro litúrgico, ya que esta actividad   dramática se daba en el resto de Europa. La especialista J. Evans demuestra irrefutablemente que esto es falso, ya que en los breviarios de Cluny no hay huellas semejantes. Sin embargo, en Toledo, sede dominada por los de Cluny, empiezan a representarse, quizá desde fines del Siglo XII, el Officium Pastorum y el Canto de la Sibila. El que ha estudiado profundamente este tema es Felipe Fernández Vallejo; el manuscrito más trabajado al respecto es el Acto de los pastores; a la ceremonia original fueron agregados versos castellanos. Con estructura simple y ceremonia arcaica, la fecha no es posterior a fines del Siglo XV, pero las antífonas dialogadas que se encuentran en documentos franceses autorizan a llevarlo hasta la Edad Media. Donovan ha demostrado que, si bien Vallejo adjudica el texto toledano a procedencia benedictina, es probable el origen francés. Lo más probable es que el coro cantara antífonas sin vestidos especiales, sin caracterizarse; la ceremonia se mantuvo inalterable hasta el siglo XVIII. En el transcurso apareció un baile que se suprimió y los niños cambiaron la ropa del coro por la de los pastores. Allí se detuvo el proceso de dramatización.
Situación similar es la del Canto de la Sibila. Hasta el siglo XVIII, concluido el Te Deum laudamus, un clérigo vestido de la Sibila Eritrea era acompañado por dos niños vestidos de ángeles y otros dos, de ropa coral, con quienes intercambiaba palabras. Se trató de un monólogo cantado, interrumpido por un estribillo coral. Fuera de España, no se encuentran ejemplos de una representación tan encilla como ésta, donde la Sibila actúa sola. No hay en Castilla atisbos del Ordo Prophetarum como drama litúrgico.
Por otra parte, los versos de la Sibila Eritrea fueron traducidos del griego, presentados en La ciudad de Dios (San Agustín) y más tarde intercalados en el sermón Contra Judaeos, Paganos et Arrianos, fuente de donde surge el Ordo medieval. No se puede, por otra parte, determinar dónde y cuándo se cantan estos versos por primera vez. Sin embargo, Solange Corbin ha probado que el Ordo Prophetarum es dos siglos posterior a la música del Judicii signum; por lo tanto, el Canto es un desarrollo independiente y no un desprendimiento del drama litúrgico. Fernández Vallejo, además, declara que se trata de una ceremonia antiquísima y venerable; la versión romance es tardía; para él la traducción data del Siglo XIII. Se mantuvo la hipótesis de que sí existió un drama litúrgico, pero escrito en lengua vulgar. De fines del Siglo XII, llega un fragmento de 147 versos del Auto de los Reyes Magos, publicado por primera vez por Amador de los Ríos entre 1861 y 1865.  Modernamente aparece dividido en 5 escenas:
1. Aparición sucesiva de Gaspar, Melchior y Baltasar, asombrados ante el descubrimiento de un nuevo astro; decisión de seguir la estrella;
2. Encuentro de los tres; Baltasar considera el suceso como indicio de la llegada del Cristo; decisión de partir en su búsqueda y adoración; duda de Melchior y propuesta de aquél sobre los tres regalos para probar la divinidad: oro, mirra e incienso;
3. Llegan a corte de rey Herodes al cual preguntan por el nuevo señor; disimulo y sorpresa del monarca, quien les solicita datos para buscar al niño también;
4. Monólogo de Herodes, con indignación e incredulidad;
5. Monarca convoca a sabios de su corte para asegurarse de la verdad. Interrupción del texto en medio de la discusión entre los rabinos.
Los críticos consideran que es parte de un drama más extenso. No puede corresponder a los inicios de una tradición dramática ya que la madurez del fragmento supone necesariamente un pasado literario. El texto presenta distribución simétrica en los monólogos, cada rey descubre la estrella y e interpreta, no sin dudas, su aparición. Los caracteres aparecen bien dibujados; Herodes ofrece rasgos muy humanos y su monólogo prueba la experiencia dramática del autor.
La autora W. Sturdevant considera que la clave del Auto está en que los regalos son para probar la divinidad del Niño y no como muestra de adoración. Al compararlo con otros dramas en lengua vulgar, se encuentra en versiones francesas del apócrifo Evangelio de la infancia. Y no sólo eso. El modelo o fuente es francés, probado por Rafael Lapesa, quien en su estudio sobre las rimas anómalas del texto demuestra que el autor es de origen gascón. El copista, castellano, rectificó algunos términos sin notar que rompía la rima. Para Lapesa otros léxicos internos también debieron ser castellanizados.
En Las Partidas, Alfonso el Sabio menciona las tareas que no deben y sí deben hacer los clérigos: entre estas últimas, las representaciones del Nacimiento, de la Resurrección, la Adoración, etc., pues son buenos ejemplos para el hombre. Menéndez Pidal encuentra contradicciones varias en este texto. Hay frases de aprecio al noble arte juglaresco y también hay leyes que declaran infames a juglares y juglaresas. López Morales pregunta retóricamente si no podría haber sucedido algo semejante con las declaraciones sobre el teatro, ya que Alfonso legislaba en la Castilla del Siglo XIII, cuando es evidente la existencia de piezas teatrales, religiosas o profanas.

Desarrollo en el Siglo XV: de Gómez Manrique a Juan del Encina

Los textos dramáticos castellanos aparecen sistemáticamente hacia fines del Siglo XV. Encontramos una serie de obras líricas, narrativas o lírico-narrativas y a Gómez Manrique antes de llegar a exponentes como Juan del Encina y Lucas Fernández. Si bien esta cadena textual arranca con las Serranillas del Marqués de Santillana y llega hasta La Celestina, en una tradición dramática castellana en el siglo XV, no son lo suficiente como para hacerlas entrar en el género teatral, pues están llenos de poesía alegórica o doctrinal con diálogos o sin ellos.
Hay un pasaje del poema de fray Iñigo de Mendoza con la anunciación del nacimiento de Jesús a los pastores, la Vita Christi, quizás inspirado en una representación presenciada por este poeta. Hay una escena en la que el elemento cómico desempeña un papel importante; las palabras de Mendoza explican por qué introduce lo cómico. Esta mezcla con lo doctrinal o moralizador responde a una tradición muy asentada en España y fuera de ella. Además, la crítica Frida Weber de Kurlat considera que no sería una sino representaciones varias las presenciadas por este autor. Subraya que este se refiere directamente a los lectores en varios pasajes; si bien usa el plural retórico por el cual los excluye en muchas otras partes, los incluye al iniciarse el diálogo de los pastores, y el texto “deja la sensación” de que “van a ver”, condición propia del teatro. López Morales cree, sin embargo, que se debe ver la influencia de la lírica del siglo y sus recursos retóricos, sobre todo por la concepción lírico-narrativa del pasaje mencionado.
El texto está dialogado, con acotaciones del autor del tipo: responde el otro pastor, replícale el otro, torna a hablar Juan Pastor, etc. La escena pastoril de la Vita Christi no es reflejo de tradición dramática; es una rica y frecuentada fuente del teatro religioso de los salamantinos. Encina y Lucas Fernández deben a este texto el ambiente, los personajes, situaciones y, parcialmente, el registro y léxico pastoril.

Representación del nacimiento de Nuestro Señor
Luego de más de dos siglos más tarde, encontramos en Castilla algunos textos dramáticos: la Representación del nacimiento de Nuestro Señor de Gómez Manrique. Esta obra es compuesta por pedido de su hermana María, monja del monasterio de Calabazanos, donde se representó. Consta de 180 versos donde se presenta la anunciación del ángel a los pastores y la adoración de éstos y de los tres arcángeles en el Pesebre. Tiene dos características particulares: a) hay una escena donde José duda de la concepción espiritual de María y el ángel desvanece sus temores; b) sigue una escena alegórica en la que los instrumentos de la pasión hacen premonición sobre el fin de la vida del Niño. La pieza finaliza con una canción de cuna.
H. Sieber considera que la piedra básica en la organización es la simetría. En su estructura, tiene 7 escenas:

i. José, María y el ángel;
ii. María;
iii. El ángel y los tres pastores;
iv. Los pastores al unísono y por separado;
v. Los arcángeles al unísono e individualmente;
vi. El cáliz como coro y los otros seis instrumentos de la pasión;
vii. La canción de cuna.


M. T. Leal considera que se encuentra lo alegórico, pues siete son los personajes, siente los martirios, siete las escenas. Más allá de lo simétrico o alegórico, la característica más importante es la ausencia de sentido dramático, no hay movimiento escénico ni diálogo (sólo en pequeño momento de los pastores), con personajes convencionales, fríos, estáticos. La excepción es José. Hay quien vio en su duda y monólogo un antecedente del tema del honor en el teatro español. En realidad, Gómez Manrique plasma la duda evangélica. A diferencia del dramaturgo español que realza esta figura, los franceses anteriores y contemporáneos ignoran la duda bíblica que aparece en el pasaje de Mateo. Es probable que la duda de José haya formado parte importante de la tradición española del nacimiento. Además, como fue compuesta para ser representada en un convento de monjas, la duda de José no debió acarrear ningún escándalo: la sensibilidad castellana realista lo encontró de su preferencia. 
Por otra parte, en la tardía Edad Media, el culto mariano, que triunfa definitivamente en el siglo XIII, provoca una suerte de reacción que consiste en la humanización bastante vulgar de San José. Mientras la figura de la Virgen recibe mayor veneración y exaltación literaria, la de José se convierte en un figurón tosco. En la Representación, se lo trata con benevolencia, no llega a ser una caricatura. Con respecto a lo literario, Juliá Martínez señala el origen enteramente lírico de la pieza.
Con excepción del villancico final, se emplean los versos más usados en las composiciones líricas. La relación de esta obra con el Officium Pastorum aparece debilitada por la lejanía temática y estructural, en el parlamento de José, presencia de los ángeles, martirios de la pasión, y por la relación con la lírica cortesana y espíritu trovadoresco. Se ve en la técnica poética y en los cancioneros como fuente temática, también con la presentación alegórica de los martirios, por ejemplo:

 José, María y los arcángeles hablan en coplas castellanas;

 La presentación de los martirios es en redondillas;

 Los pastores hablan en tercetos o coplas mixtas de redondillas y tercetos.

Algunos añaden otras tres piezas dramáticas:

Lamentaciones fechas para Semana Santa, de carácter religioso, concebida en la tradición litúrgica para ser representada en iglesia o capilla privada, situada en la tradición lírica del Planctus Mariae;

 un momo para celebrar el nacimiento de un sobrino suyo; es una manifestación paradramática que sólo tiene de teatral el diálogo, carece de acción y de caracterización, es recitativa y muy apegada a la lírica palaciega del momento;

 un momo para festejar el 14° cumpleaños del infante don Alfonso, hermano de la futura Reina Isabel.

lunes, 30 de abril de 2012

Congreso Internacional de Hispanistas en Buenos Aires


XVIII CONGRESO DE LA ASOCIACIÓN INTERNACIONAL DE HISPANISTAS, previsto para julio de 2013 en Buenos Aires. Probablemente, se lleve a cabo en la Universidad de Buenos Aires, Facultad de Derecho y Ciencias Jurídicas, frente a la Recoleta. Próximamente, brindaré más información. Como será en julio, será pleno invierno, cuando la temperatura mínima oscila entre los 3° y 10° C y suele producirse 1 ó 2 olas polares.
Para más información, se puede ingresar a la página del XVIII Congreso de la AIH, http://www.uba.ar/aihbuenosaires2013/index.html






Librería "El Ateneo"

La librería El Ateneo en Buenos Aires está ubicada en el que fuera el Teatro Grand Splendid, en la calle Santa Fe en el barrio de Recoleta. Fue elegida por el periódico británico The Guardian como la segunda más bella del mundo.


Iniciado en 1917 e inaugurado en 1919, sus instalaciones fueron visitadas por los "grandes valores del tango", como Ignacio Corsini, Roberto Firpo y Carlos Gardel, quien grabó en el lugar y cuyas habitaciones están allí pero cerradas al público. En la década del '20 funcionó como estudio de grabación y como radio: la famosa Radio Splendid.


Suena un tango suave de fondo y en el local se mezclan los turistas fotografiando el espacio desde los balcones, con quienes leían tranquilos en los sillones, los chicos de vacaciones en el sector infantil del subsuelo y los que se demoraban con un café en el bar, que, con el telón de terciopelo abierto, ocupa el antiguo escenario y permite una de las mejores vistas del negocio.

En tres plantas alfombradas, que conservan el rojo y dorado original, la librería tiene 2000 metros cuadrados totales. El teatro fue diseñado por los arquitectos Peró y Torres Armengol a principios de siglo, con 4 hileras de palcos, 500 butacas, una cúpula pintada por el italiano Nazareno Orlandi y esculturas de Troiani a los costados del escenario y en la marquesina de estilo griego del frente.
En febrero de 2000, el Grupo Ilhsa firmó un contrato de alquiler por 10 años sobre el edificio e invirtió 3 millones de pesos en remodelaciones, a cargo del estudio del arquitecto Fernando Manzone.
La Editorial El Ateneo es una marca tradicional, creada en 1912. El lugar es bellísimo. Es el local que mayor cantidad y diversidad de oferta tiene disponible de toda la cadena, que suma 34 locales en todo el país. En El Ateneo Grand Splendid hay 120.000 títulos con stock físico, lo que permite a los visitantes optar por 1200 títulos de poesía, 4000 en otras lenguas y 1000 de crítica literaria, por ejemplo.
Por allí pasan 3000 personas por día -según un contador electrónico que registra las visitas en la puerta- y se venden más de 700.000 ejemplares por año. La librería es un punto en los recorridos turísticos de la zona, e incluso hay extranjeros que llegan recomendados por otros que ya han estado.
La librería El Ateneo Grand Splendid conserva todas esas marcas de su pasado elegante como cine y teatro, y quizá también el silencio de reverencia al que obliga el majestuoso interior, donde la voz se baja aunque uno no se lo proponga, como sucede ante un buen espectáculo.
El Ateneo retuvo su antiguo esplendor, con su cúpula pintada, los balcones originales y la ornamentación intacta. Hasta el telón de terciopelo es parte del show. Hay sillones repartidos, el escenario se usa como espacio de lectura y café y, todavía mejor, los palcos se utilizan como pequeñas salas de lectura.
la librería porteña ocupó el segundo lugar en la lista de las diez librerías más importantes del mundo por su esplendor arquitectónico, según el diario británico The Guardian, que destacó la conservación del interior del edificio, inaugurado en mayo de 1919 y convertido en librería 81 años más tarde, en 2000.
En la lista, el primer lugar fue para Boekhandel Selexyz Dominicanen, en la ciudad holandesa de Maastricht, que ocupa una iglesia de 800 años de antigüedad, "posiblemente la librería más bella de todos los tiempos", arriesga el periodista. Al local argentino, en el segundo puesto, le siguen librerías en Porto (Portugal), Los Angeles, Glasgow, Cromford (Inglaterra), Bruselas, México, Kyoto y Londres.

Zéjel "El sacrificio de la cebolla" de Ben Quzmán. Poemático tema


Ha llegado la fiesta, mas, por impedimentos,
en lugar de víctima, he degollado una cebolla.

Fui a desollarla y no le encontré pata,
allí mismo la pelé a mano;
la piel se estropeaba y rompía,
y, si de curtirla habláis, se pudrirá.

Tormento tuve mientras la pelaba:
lloraban mis ojos, se me quejaba el cuerpo;
y decía: "De dura no me he de cocinar,
ni freír: ahórrate la pimienta."

Encontré algo blanco y dije: "Niño, anda,
trae una fuente para poner la grasa."
¿Manteca todo? No hallé sino tumor
como un puño, más duro que guijarro.

Cogí un cuchillo, todavía osado,
más en cogiéndolo, se puso el caso difícil:
flaca es, no sirve para víctima,
ni tiene nada de ue hacer fritura.

Estas rimas lancé descuidadamente,
mi mente fue el arco, la pluma, el dardo,
tinta puse en lugar de ponzoña,
y acerté plenamente en los conceptos.

No digas que tiro de mi reserva,
que el inspirado habla improvisado,
y las rimas no se atreven a hiparme,
pues soy bufón, y ellas, los cascabeles.


Esta poesía es un zéjel, creado por Muccadam Ben Moafa el Cabrí, poeta ciego de la ciudad de Cabra, Córdoba. nacido entre los siglos IX y X. Este tipo de texto es una variante avulgarada de la moaxaja, inventada por el mismo poeta. Sin embargo, el gran cultivador del género fue Ben Quzmán: ni antes ni después estas composiciones adquirieron semejante vuelo y picardía. El zejelero tiene fama de obsceno y muchas veces se encarga de hacer valer esa fama, si bien su estilo es más bien de desenfado, burlón, de no tomarse nada en serio. En la obra, finge sacrificar una cebolla en lugar de un carnero para la pascua musulmana de los sacrificios.
Esta festividad es conocida como la Gran Fiesta del Cordero, Fiesta del Sacrificio o AID-EL-KEBIR, la más importante después del Ramadán o ayuno. Tiene lugar cada año, y el inicio suele ser proclamado observando a ojo la evolución de la luna. Su origen se remonta a la Biblia: Abraham (Ibrahim) fue también el fundador del pueblo árabe: tuvo dos hijos, Ismael e Isaac, y para el Corán- libro sagrado musulmán- su primogénito fue el primero de ambos en ser ofrecido como prueba de su amor por Alá. Como Isaac, para los judeo-cristianos.
Se mata al cordero teniendo en cuenta unas normas tradicionales, entre ellas que el animal no sufra, y se comparte en ambiente festivo con música y platos, y dura dos días. También es una fiesta del perdón, en la que deben reconciliarse y olvidar conflictos.
Una parte del cordero se reserva para compartir con quienes no han sido favorecidos por la fortuna.
El poemático tema de la cebolla:
En la primera mitad del siglo XII, en pleno periodo almorávide, Córdoba fue testigo de la individualidad de Ben Quzmán, el poeta que llevó el zéjel de Moccadam ben Moafa a la cumbre. Muchos momentos en la vida de Ben Quzmán fueron de mesas regias, de acusaciones de inmoral y advenedizo y hasta de miseria. Sin embargo, su optimismo y su arte le proporcionaron protectores. Por eso, no le importa no tener un carnero que sacrificar en la Pascua, porque con un zéjel, solo uno, podrá conseguirlo de su mecenas. Es que a falta de carnero para el sacrificio pascual árabe, deberá contentarse- socarronamente- con la cebolla, símbolo absoluto de la pobreza. 
A partir de los cortes que se realizan sobre el tubérculo, aparece la comparación con los cortes que se realizan en el animal y la carnestolenda posterior. Los cortes, en un ritual serio, permitirán observar no sólo la sangre sino también las vísceras. Era muy común la lectura de las entrañas de los animales, no sólo en los ámbitos ocultos de la Edad Media, sino desde la antigüedad. Lo ridículo del caso es que se espera una lectura similar de los anillos de este vegetal y su correspondiente hieroscopia o aruspicina (arte supersticiosa de adivinar en las entrañas de los animales).
Aquí aparece entonces el matbú, súbitamente, que consiste en la inspiración espontánea comparable sólo con una flecha lanzada al vacío. En cuanto a su estructura, este zéjel tiene la fórmula 0 + 6, ya que cuenta con un preludio, cabeza o mat'la, seguido de 6 estrofas constituidas por 3 versos monorrimos o gusn y un verso -de la misma rima que el preludio- o simt.
Contra todo pronóstico, el poemático tema de la cebolla ya aparece en la magnífica Grecia, en los inmortales y épicos hexámetros de Homero. En La Ilíada han dejado de ser villanos quienes la apetecen, ya no es un último recurso de subsistencia y genuina expresión de pobreza. Son nobles, reyes e hijos de dioses quienes la reciben como agasajo.
En un pasaje del canto XI, Aquiles contempla la derrota y a dos guerreros, uno de los cuales va herido. Este es llevado a la tienda y allí "Hecamade acercó una mesa magnífica de pies de acero, pulimentada; y puso encima una fuente de bronce con cebolla, manjar propio para la bebida, y una bella copa guarnecida de áureos clavos que el anciano Néstor se llevara de su palacio y tenía cuatro asas..." Esta famosa copa de Néstor es la descubierta en las excavaciones de Schliemanu en las ruinas de Ilión. Entre los griegos, la cebolla es manjar propio para la bebida.
La motivación es muy diferente en Miguel Hernández. No tiene el tono burlón de Ben Quzmán, ni la altivez épica griega. "Las nanas de la cebolla" son un canto a la ternura y al dramatismo, son los años del hambre y de la finalización de la guerra civil española.


Fuente: García Templado, José. "El poético tema de la cebolla".  Revista de Occidente 29, Año III, 2° ép. (1965): 235-242

Poesías de Yehuda Ha-Levi

Mi corazón está en el Oriente y yo en lo último de Occidente
¿Cómo voy a gustar de la dulzura de los manjares?
 ¿Cómo es posible que cumpla mis votos ni mis promesas
si Sión está oprimida por los edomitas
y yo bajo el dominio de los árabes?
No me sería penoso renunciar a toda la hermosura de España
para poder contemplar el polvo de las ruinas del Templo.


Cuando vi en mi cabeza la primera cana
la arranqué con la mano.
"Has podido conmigo", me dijo, "porque estoy sola.
¿Qué harás cuando me siga un escuadrón?"


Hasta cuándo dormirás,
tú que reposas en el seno de la juventud:
recuerda que es vacilante como barca remolcada.
¿Durará para siempre el albor de la vida?
Levántate y anda, mira que los emisarios de la vejez
pronto castigan.
Libérate a tiempo, como los pájaros se sacuden el rocío
de la noche.
Echa a volar, cual golondrina, para descargarte de tus
culpas.
Acaso lo que el mañana engendre sea tormenta en el mar.
Sigue a tu Rey, corre, júntate con las almas que buscan la
bondad de Dios.


Lo que no se atreve a nombrar


Veo un jardín,
cuyos frutos están ya en su sazón,
y no hay ningún jardinero que
extienda su mano para cogerlos.
¡Qué lástima!
¡Se marchita la juventud perdida
y queda en mí, solitario,
lo que no me atrevo a nombrar!

Qasmuna Bint Isma' il. Poetisa de los judíos. Su padre era poeta y le enseñó literatura; a veces componía un fragmento de moaxaja y ella lo completaba. Vivió en el siglo XII, 7° de la Hégira

martes, 21 de febrero de 2012

Seminarios Fundación Internacional Jorge Luis Borges 2012


 *SEMINARIOS 2012*

*1° Cuatrimestre 2012*

*Abril: *Literatura y otras artes:* PRIMER MÓDULO: *Literatura Argentina y artes plásticas, Dra. Marisa BALDASARRE (UNSAM) 30 y 31/3, 20 y 21/4. Viernes de 14 a 20 y sab de 9 a 18.
Las artes plásticas en la literatura argentina entre el siglo XIX y XX. El consumo del arte, el coleccionismo y las carreras de los artistas en las novelas y ensayos del período. Las crónicas de viajes como testimonio del
enfrentamiento con el arte europeo y estadounidense (De Sarmiento y Alberti a Rojas y Gálvez). La literatura y la construcción de una cultura visual en Buenos Aires. La prensa ilustrada en el cruce entre la palabra y la imagen. Poetas, escritores y pintores: redes y sociabilidades entre el siglo XIX y el XX. La práctica de la crítica de arte.**

*SEGUNDO MÓDULO: Literatura y cine, María Rosa del Coto. *13 y 14/4 + 27 y 28/4.
Se centrará en el tratamiento de una serie de problemáticas que atañen no sólo a “macro campos” del saber diferentes -el de los estudios sobre literatura y el de los estudios sobre cine-, sino, dentro de los mismos, a
“ramas” distintas: teorías literaria y cinematográfica, historia del cine (internacional y nacional), etc. Dada la índole de las problemáticas se tomarán en consideración, asimismo, nociones y conceptualizaciones
provenientes de la traductología (a través de investigaciones que hacen eje en los fenómenos de traducción intersemiótica -pasaje de un género, de un texto, o de ciertos procedimientos constructivos que "originalmente” se presentan en un lenguaje, a otro lenguaje o medio), de la narratología modal y, especialmente, de la comparada, y de la semiótica general. Como todo seminario o curso, éste módulo se organizará en unidades, que responderán al abordaje de las problemáticas a tratar. Antes de consignar
aquellas de las que nos ocuparemos, cabe consignar que el hilo conductor general será el de las relaciones que se establecen entre el universo fílmico, centralmente el ficcional y la narración literaria.

*Mayo: Narrativa argentina contemporánea. (Roxana Gardés de Fernandez) *11 y 12 + 18 y 19/5.
Ezequiel Martínez Estrada- 1895/1964; Eduardo Mallea -1903/1982; Antonio Di Benedetto -1922/1986.
Si desde perspectivas fenomenológicas todo texto es una propuesta virtual a un lector, un *giro teórico a la hermenéutica implícita* en ese aserto se revela como una necesidad epis-témica. Proponemos examinar los *constructos fictivos* de estos tres autores articulando los nodos de una *lógica representacional* base mediadora e ineludible de las percepciones y configuraciones posteriores. Desde este enfoque la filosofía de la historia –*Historia de una pasión* *argentina *(1937); * Radiografía de la Pampa* (1942)- funciona como *sustrato referencial* de las ficciones. En el dinamismo de esa lógica, en la dialéctica *sustrato/ marco* *referencial *e imágenes, emergen *figuras fundantes,* figuraciones del *estatus ontológico* y
el planteo del otro. Asediamos el juego entre *campo de referencia interno* y *campo de referencia externo*, la *autentificación* en la dinámica peculiar de los artefactos ficcionales: *La ciudad junto al río inmóvil * (1936), *La bahía del silencio* (1940),* Todo verdor perecerá *(1941), * Chaves *(1953); *Tres cuentos sin amor -*1956, *Marta Riquelme, Examen sin conciencia* (1956). Centramos nuestro asedio en la propuesta de una identidad en *el lector modelo* y *posible* en el itinerario de los *
perceptos* a las imágenes. *Imágenes* como potencial de ensamblaje y recurso de accesibilidad a los mundos textuales: *Zama* (1956); “Caballo en el salitral” (1961).
*Junio: Ensayo argentino contemporáneo. (Horacio Ruiz) *15 y 16 + 29 y 30/6.
El ensayo argentino contemporáneo plantea, desde sus inicios, un modo o estrategia de recepción que, como argumenta Jorge Luis Borges, implica un pacto referencial. Más allá de las contaminaciones privativas del género ensayístico, el pacto habilita a identificar el *yo* que nutre el texto y la posición respecto del objeto de su enunciado. El ensayo contemporáneo se impone como una faena identitaria y subjetiva, y
esto se observa en los trabajos de Jorges Luis Borges, Ezequiel Martínez Estrada, Héctor A. Murena o Leopoldo Marechal. Como género proteico, según Ortega y Gasset, llega a límites absolutamente imprecisos en el marco del posmodernismo, sobre todo desde las últimas décadas del siglo pasado hasta
nuestro incipiente siglo XXI, adoptando formas inclausuradas que, sin duda, recuperan el talante interdiscursivo de Juan A. García o de José Ingenieros.
*2° Cuatrimestre*
*Agosto: II Jornadas de Literatura Argentina Contemporánea “Borges y los otros”: Borges y la Literatura Argentina. 21 a 23/8 en Buenos Aires.*
*Septiembre: Literatura de la región I (Víctor Bravo) *31/8 y 1/9 + 7 y 8/9
El curso tendrá tres partes: 1. 1. Concepciones y teorías generales del relato; 1.2. El relato como composición y visión de mundo en tres novelas de Juan José Saer (1937-2005): *La ocasión* (1986); *La pesquisa (1994) y La grande *(2005); tres novelas de Ricardo Piglia (1940*): Respiración artificial (1980); Plata quemada (1997) y Blanco nocturno *(2010); y tres novelas de César Aira (1949*): Ema la cautiva (1997); El mago (2002) y Congreso de literatura *(2009). El corpus seleccionado se leerá en el horizonte de la obra total de cada escritor: 1.3. Concepción del relato y visión de mundo en los tres narradores en estudio. Se discutirán las teorías o concepciones del relato de cada uno de los escritores y se contrastarán unas y otras concepciones y sus diferencias o parentesco con las teorías y concepciones del relato contemporáneas.
*Octubre: Poesía argentina contemporánea. (Leonor Arias Saravia) *5 y 6 + 19 y 20/10
*Noviembre: Teatro argentino contemporáneo. (Horacio Ruiz) *2 y 3 + 16 y 17/11
La consolidación del teatro contemporáneo nacional, que en muchos casos comparte rasgos similares a los del resto de Hispanoamérica, se puede focalizar en tres momentos-clave: una producción basada en la apropiación del mito en sus diversas variantes regionales (década del cincuenta); otra de carácter vanguardista (ej. teatro del absurdo) y la aparición de una dramaturgia política en Teatro Abierto (1981-1985). El registro de estas producciones nacionales puede “leerse” a través de herramientas tanto semiológicas como dramatológicas, sin descuidar el análisis de Manifiestos y referencias a escuelas teórico-prácticas tanto importadas (ej. Artuad o Stanislavsky) como autóctonas (ej. Eduardo Pavlosky). En la línea precursora de estos ejes, llegamos a manifestaciones más recientes, como las respuestas teatrales “desenmascaradoras” de la globalización cultural.

Seminario de Maestría: $400
Seminario con certificado de la Fundación: $ 250
Lugar: Fundación Internacional Jorge Luis Borges
Anchorena 1660, Capital Federal.
Informes e inscripción: seminariosfundacionborges@gmail.com
(011) 1562720101